Sede Canónica

motivo

La Hdad. Penitencial y Cofradía de Nazarenos de la Santa Faz de Nuestro Señor Jesucristo, Ntro. Padre Jesús Nazareno en su encuentro con la Santa Mujer Verónica y Ntra. Madre María Stma. de la Trinidad tiene su sede canónica en la parroquia de San Juan y Todos los Santos (La Trinidad).

Nuestra parroquia surge en 1799 por el decreto del Obispo de Córdoba, Agustín de Ayesterán y Landa, que decide fusionar la desaparecida parroquia de Omnium Sanctorum (estaba ubicada en el solar que actualmente ocupa la Plaza Ramón y Cajal) y la parroquia de San Juan (hoy de las Esclavas del Sagrado Corazón de Jesús), ubicando en esta última nombrada la sede de ambas parroquias. Pero debido al estado ruinoso en que se encontraba el edificio hacia 1876, el obispo Zeferino González Díaz Tuñón decretó el traslado de San Juan y Todos los Santos a una nueva sede, la Iglesia del antiguo convento de Trinitarios Calzados de Córdoba.

Palacio Episcopal de Córdoba a 26 de setiembre de 1876.

Vista esta instancia y tomando en consideración las razones expuestas venimos en conceder nuestra autorización para la traslación de la Parroquia de San Juan y Omnium Sanctorum desde la Iglesia que hasta hoy ocupó hasta la del suprimido Convento de PP. Trinitarios intramuros de esta Ciudad; y al efecto autorizamos al ecónomo exponente para nacer en ella las obras de reparación indispensables con los recursos de que dispone la fabrica debiendo ser las de arte dirigidas por personas facultativas á fin de que correspondan al templo y al objeto á que se destinen, y mandarnos oportunamente cuanta de las ejecutadas y de la traslación; antes de la cual deberá hacer inventarios por duplicado de las imágenes y demás objetos que queden en la hoy iglesia parroquial, y dar á la traslación la correspondiente publicidad por los medios ordinarios. Lo decretó y firma el Excmo. e Ilmo. Sr. Obispo, mi Sr. De lo que certifico [Rúbrica].

La construcción de la planta actual de una sola nave data de finales del siglo XVII, entre 1694 y 1705. En estas obras jugó un papel muy destacado fray José de la Rocha, que pidió ayuda económica a los nobles y vecinos del barrio para poder financiarlas. Fray José de la Rocha no pudo ver finalizadas las obras porque murió el 25 de diciembre de 1699. Se cree que las trazas de la iglesia se deben al maestro Francisco Hurtado Izquierdo.

Fray Juan de Toro mandó la construcción del retablo mayor al escultor Juan Fernández del Río, cuyo contrato fue firmado ante el escribano Pedro de Góngora el 19 de febrero de 1724 por una suma de 32.000 reales. Se adorna con esculturas de San Juan de la Mata y San Félix de Valois en el cuerpo inferior, y de Santa Catalina y Santa Inés en el superior, todas realizadas por el propio Fernández del Río. Se ven colosales columnas salomónicas y en la parte central la imagen de la Virgen del Coro, obra de Alonso Gómez de Sandoval. El retablo del Altar Mayor se doro, con las licencias necesarias, durante el mandato de Padre Presentado Fr. Francisco Jacinto Martínez (1757-1760).

En nuestra parroquia se observan varios altares en los extremos de la nave central fechados en el siglo XVIII, como son los del Cristo de la Salud, la Virgen de los Remedios, la Divina Pastora, San José. La sacristía ocupa todo el ancho del presbiterio y es de planta rectangular, donde hay un camarín obra del pintor Ascisclo Antonio Palomino, el cual también realizó las pinturas murales de la bóveda del sotocoro, representando motivos heráldicos y florales que se fechan en 1707.

Las dos portadas que permiten el acceso al templo se construyeron en el XVIII. La principal se encuentra situada a los pies y se terminó en 1.703. Está formada por pares de columnas que sostienen un frontón partido por encima del cual hay una hornacina flanqueada por columnas salomónicas, donde se encuentra una talla de un ángel con hábito trinitario socorriendo a cautivos.

A los pies del templo se encuentra la única capilla que posee el recinto, que estuvo originalmente dedicada al Ave María y hoy se conoce como la Capilla del Bautismo.

Posee este templo también una estimable colección de cuadros de estética barroca, algunos de los cuales proceden de las parroquias anexionadas. La mayoría son obras del siglo XVII.